ADA es un proyecto social de comunidades campesinas de la vereda del Arenillo, zona rural del municipio de Palmira donde trabajamos para sacar a delante un maravilloso proyecto para víctimas del conflicto mediante una planta de proceso de bebidas aromáticas, la cual cuenta con más de 10 especies en el stand de ventas garantizando a cada uno de nuestros clientes productos 100% naturales, sin rellenos ni colorantes que hacen que la bebida pierda su propósito de consumo.
Brindar un producto natural lleno de aromas y sabores, que al consumirlo genere tranquilidad y bienestar a los consumidores e impactar también el crecimiento de los agricultores de la región.
Ser una empresa competitiva uniendo esfuerzos de nuestros colaboradores para una mejora
continua de los procesos y de la calidad de nuestros productos, para que nuestros consumidores sigan adquiriendo un producto de alta calidad y con esto apoyar y motivar a las familias de productores de la vereda.
La vereda del Arenillo se encuentra ubicada en la zona rural del municipio de Palmira sobre la cordillera central, esta zona fue afectada por el conflicto armado durante un periodo aproximado de 16 años, gracias al empuje y tenacidad de las familias de este sector lograron salir adelante y aprovechando el apoyo que otorgó la OIS de España y el programa de reparación de víctimas del estado, llegan maquinaria y equipos para desarrollar el proyecto comunitario de carácter productivo de la planta de fabricación de aromáticas. Las ayudas fueron canalizadas por medio de la asociación de campesinos del arenillo ASONCAR, la cual busca actuar solidariamente por el bienestar de la comunidad. Es así como el 4 diciembre de 2017 fueron instaladas las maquinas para la producción de aromáticas.
Pero debido a varios factores tanto de equipos como la siembra de plantas , toco esperar unos años más, para ver funcionar las máquinas es así que un día cualquiera del mes junio del 2019 la señora Laura Maria Quina Salazar hace un llamado de conciencia y sentido de pertenencia a un grupo de personas para no dejar perder el esfuerzo, ya hecho por la comunidad y es donde se involucran los señores: John Jairo salcedo, Diego salcedo y Manuel Humberto Gómez Quina: dando un aporte de sus conocimientos en la mejora y automatización de procesos. Fueron aproximadamente unos seis meses para ver trabajar a las maquinas pero aun faltaba un ultimo esfuerzo; como aprender cada una de las etapas del proceso productivo , a punta de pruebas y errores y muchas ganas es donde el proyecto empieza su producción a finales febrero del año 2020, comienza con tan solo tres productos: albahaca, toronjil y cidron es realmente donde nace un emprendimiento con toda la aptitud de ayudar a una comunidad.